Tag-Archivo para » sistema de riego automatico «

Martes, enero 18th, 2011 | Author:

Planificación del sistema de riego.
La rutina de trabajo nos indica que lo primero que debemos hacer es investigar la fuente de agua. Puede ser superficial  cisternas, piscinas o lagos, entre otras o de perforación. Determinada la cantidad y calidad del agua disponible, se debe calcular qué equipo de bombeo se necesita. Se hará la distribución de bocas (puntos de riego) y, si fuera necesario, se puede dividir el tendido en circuitos para que la potencia necesario en la bomba no sea tan alta.
Una vez establecidas, las bocas se unirán mediante cañerías generalmente de plástico (PVC, polietileno o polipropileno), cuyo diámetro se determina en base a los cálculos de pérdida de carga, al tipo de material, a las distancias y la diferencia de nivel, etc.
Luego de este análisis sintético de la planificación, nos detendremos en los elementos fundamentales del sistema: los aspersores. Son los responsables de la aplicación pareja del agua y de todos los atributos que el riego debe cumplir, según lo que enunciáramos al principio. La nueva generación de aspersores pop-up (escondidos) realiza su movimiento por medio de una turbina interna, totalmente silenciosa. Tienen filtros incorporados de fácil remoción, distribuyen el agua según una curva muy pareja y, los más avanzados, traen válvulas antidrenaje (check-valve) que evitan el derrame en áreas con pendiente y un doble dispositivo antivandalismo que los hace muy prácticos para ser usados en espacios públicos. Cambiando las boquillas puede trabajarse con bajo caudal, entre 200 y 2000 litros por hora, por ejemplo, adaptándose a diferentes necesidades. La posibilidad de seleccionar el ángulo de riego (circular o sectorizado), visualizado por una flecha en la cabeza del aspersor, facilita su adaptación al terreno sin mojarse. Los rociadores estáticos, también pop-up, con salientes sobre el nivel del piso de 3 a 12″ completan esta sección con todas las cabezas necesarias para regar zonas cercanas a las viviendas o pequeños espacios, con variedad de ángulos, caudales y con proyecciones cuadradas o rectangulares. Lo destacable de estos elementos es que casi no se perciben en el terreno. Se puede caminar sobre ellos, se pueden pasar máquinas por encima sin afectarlos y, además, pueden automatizarse totalmente mediante la utilización de programadores y válvulas solenoides. Los conceptos de esta nota, por supuesto, no buscan agotar el tema sino sólo prevenir al usuario para que, en el momento de comprar el equipo de riego para su casa o cuando decida consultar a un especialista, sepa con qué elementos puede contar y entre cuáles podrá elegir.