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Lunes, mayo 13th, 2013 | Author:

¿EL MANTENIMIENTO? SENCILLO. Pocos cuidados precisa este jardín que, por su proximidad al mar, goza en todo momento de alta humedad relativa del aire. Lo más complicado consiste en cortar las frondas (hojas) secas de las palmeras, para lo cual hay que subirse a las copas provisto de unas tijeras fuertes. Bastará con hacerlo una vez cada tres años. Para conservar verde la pradera resulta ineludible pasar una máquina cortacésped manual o mecánica, es decir, sin motor, cada 8-10 días. Riegos esporádicos, eliminación de malas hierbas en macizos, y guiado de trepadoras y colgantes son los otros trabajos que requiere este trozo de naturaleza casi tropical.

Viernes, septiembre 09th, 2011 | Author:

Nuestro consejo.
Da forma después de podar.
Puedes hacerlo con las plantas de interior que han pasado el verano en la terraza: han crecido crecido mucho y deben adartar su tamaño al interior, por ejemplo, un jazminero o una buganvilla, como la de la fotografía:
1. Corta los tallos más desarrollados y aprovecha para eliminar las partes muertas.
2. Deja dos o tres tallos y envuélvelos en un soporte. ¿El efecto es de lo más decorativo.

Martes, septiembre 15th, 2009 | Author:

Aunque la multiplicación por semilla no ofrece mayo es dificultades, es conveniente obtener plantas por injerto, empleando como pie a la G. Thumbergii, obtenida por semilla o por gajo.
Los cuidados culturales posteriores serán los corrientes; los riegos deberán ser frecuentes y abundantes durante todo el período de floración.

Viernes, febrero 06th, 2009 | Author:

Como punto de partida de una abonadura inicial podrá considerarse en la mayoría de los casos como dosis adecuada la que figura en las tablas bajo el rótulo “Dosificación normal”. La misma corresponde al abono distribuido uniformemente, en una hectárea e íntimamente mezclado con la tierra, en un espesor de 10 centímetros. En casos especiales, como por ejemplo en suelos muy empobrecidos o cuando se desee un repunte apreciable de la plantación, podrá irse aumentando gradualmente la dosis normal, hasta llegar a la “máxima”. De ninguna maneta conviene sobrepasar estas últimas cifras.

Viernes, enero 02nd, 2009 | Author:

Ilex aquifoli.v— Arbusto de la familia de las Aquifoliáceas que prospera bien en terrenos frescos y climas más bien fríos. Presenta hojas brillantes, dentadas y espinosas, flores poco aparentes, frutos bonitos de color rojo. Tiene algunas variedades de jardín, tales como la angustifolia y la marginata alba.
Jazmines.—Tratados detalladamente en la Parte Especial de esto Libro.
Laurel.—El género Lauras agrupa a varias especies, tipos y formas cultivadas en jardinería. Así por ejemplo: el Lauras nobilis, llamado entre nosotros “Laurel de España” que en condiciones ambientales adecuadas forma un verdadero árbol, pero que en otras oportunidades no pasa de ser un arbolillo, y hasta un arbusto. Es rústico, poco exigente en lo que se refiere al suelo, pero apetece la humedad; su follaje puede tallarse con facilidad y obtener así formas geométricas muy compactas. Las hojas son muy aromáticas y se utilizan como condimento.
El Laurus camvhora o “Alcanforero”, debería ya considerarse como un verdadero árbol; es originario de Oriente y prospera bien en climas templados. Sus hojas son aromáticas y de sus ramas y raíces se extrae el alcanfor.
Pertenecen a la familia de las Lauráceas.
Leonitis Leonarus.—Es un arbusto africano, de 1 a 2 metros de altura, fácil de cultivar, con flores de color rojo, tubulares y de corona velluda. Pertenece a la familia de las La-biáceas y florece desde el verano hasta el otoño.
Libonia floribunda.—Arbusto amatorrado originario del Brasil, cuyo follaje es’de color rojizo cuando nuevo; en la primavera florece abundantemente, presentando colores combinados que van del rojo al amarillo. Pertenece a la familia de las Acantáceas.
Ligustros.—Arbustos muy conocidos y empleados en jardinería para la formación de cercos, y menos frecuentementecomo plantas aisladas; se cultivan por so follaje aunque sus flores, dispuestas en racimos terminales, son también decorativas. Son rústicos, poco exigentes, resistentes a las enfermedades y plagas, aunque a la hormiga negra le apetece bastante; rebrotan con vigor después de la poda y forman follaje tupido. La especie más cultivada es el Ligustrum japonicum, que puede usarse para cercos o como arbolillos de copa redonda, o también tallarlos en la forma geométrica que se desee. Hay muchas variedades introducidas en jardinería.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Las plantas inferiores más recomendables para formar una pérgola son, en general, todas aquellas que pueden vegetar bien a la sombra, o a la media sombra, y que necesitan cierta protección contra el frío. Así por ejemplo, citaremos-
Rosales enanos de pie para cultivar entre los pilares de una pérgola de rosas. Deberán preferirse las variedades reflorescientes.
Jazmines, como el, para colocar al pie de los pilares.
Heléchos v Begonias, siempre que queden protegidos al lleoar el invierno.
Espárragos, como por eíemplo las especies Asparaeus acutifolins. A. ofHcinale, A. Svrenaeri, oue adornan muy bien una pérgola verde, como podría ser la de A. pluntosus.
Oxalis, dracenas, perillas, acónitos,
Aristoloqotas, Bromelias, algunas cactáceas. Verónicas, Colocastas, etc., etc.
Un muro desprovisto de vegetación siempre causa mal efecto, debiéndose por lo tanto disimular y, si fue ra posible, transformarlo en algo decorativo. Nada más fácil si se sabe cubrir adecuadamente.
Para lograr esto deberá verificarse, antes que nada, la situación y las condiciones a que se halla sujeto ese muro. Si se halla expuesto al sol, caso que se denomina “muro caliente”, requerirá cierto tipo de plantas; si lo está a la sombra —lo que podría traducirse por humedad— se llama “muro frío” y requerirá otro tipo de vegetación.
Los muros pueden pertenecer al jardín propiamente dicho o ser los correspondientes a la casa, galpones, vecinales, etc. La diferencia entre unos y otros estriba en que los primeros pueden dejar intersticios y agujeros que permitan el alojamiento de plantas, mientras que los segundos deben ser forzosamente lisos, y casi siempre rebocados.