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Martes, septiembre 06th, 2011 | Author:

Una sesión de limpieza…
La limpieza es la regla número dos, y la base para que tus plantas estén sanas y presenten un aspecto inmejorable. Limpíalas con el método más apropiado pero, si tienes oportunidad, deja tus plantas de interior bajo una lluvia fina. Y fíjate bien, algo tan sencillo como limpiar las hojas puede arruinar algún ejemplar:
ASÍ SE LIMPIAN LAS PLANTAS:
De hojas velludas
Son muy delicadas y, encima, retienen mucho polvo. La mejor manera de quitárselo es pasar un pincel suavemente repasando bien las esquinas que se forman entre tallo y hoja, que retienen mucha suciedad. Recuerda que no se pueden mojar ni siquiera al regar.
QUÉ PLANTAS: Begonia rex y otras begonias de hoja, violeta africana, kalanchoe, bertolonia, tolmeia, peperomia, pflea, ginura (en la fotografía de la derecha); utiliza este método para las plantas crasas y los cactus, que tampoco deben mojarse.
CUÁNDO: Una vez a la semana; más si pasa el verano en el exterior.
Para que no sufran las hojas sujeta el envés con la palma de la mano al limpiarlas.
De hoja grande:
El polvo y la suciedad obstruyen los poros por los que traspira la planta y disminuye su capacidad de absorber luz, agua y dióxido de carbono.
QUÉ PLANTAS: Ficus (R lyrata, en la fotografía, y F. elástica), aralia, costilla de Adán, aglaonema, alocasia, afelandra, aspidistra, tronco del Brasil, diefembaquia…
CUÁNDO: Se llenan de polvo con mayor facilidad, por eso hay que limpiarlas con regularidad, aproximadamente cada semana o cada quince días máximo, con un paño húmedo o una esponja.
De hoja pequeña:
Lo mejor en estos casos es pulverizar. Además de aumentar la humedad evitarás la aparición de posibles plagas. Si trata de un ejemplar grande mételo en la bañera y rocía con agua templada o, al menos, a temperatura ambiente. Puedes utilizar la ducha, pero con muy poca presión para no dañar las hojas ni arrastrar la tierra.
QUÉ PLANTAS: ficus benjamina, cebrina, culantrillo, ardi-sia, esparraguera, radermachera, cipero, helécho y cualquier planta de hojas estrechas y largas como la kentia, el cordiline o la cinta. CUÁNDO: Cada 15 o 20 días en invierno y siempre por la mañana; con mucha frecuencia en verano, incluso a diario, y a cualquier hora.
Nuestro consejo:
No utilices este método si vives en la zona sur y mediterránea: el agua es muy caliza. A la hora de pulverizar conviene que dejes reposar el agua o la pongas a hervir antes de utilizarla para que no se formen depósitos de cal en las hojas.