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Sábado, junio 13th, 2009 | Author:

En este último caso la plantación se hace al reparo de alguna pared o tapia, para que así las plantitas se encuentren al abrigo de los fríos.
Es poco exigente a la naturaleza del suelo, de modo que puede prosperar bien en cualquier jardín.
Florece a fines de la primavera y durante el verano.

Martes, mayo 19th, 2009 | Author:

Eucaridio
Planta de la familia de las Onagrariáceas, anual, de unos 30 centímetros de altura, tallo algo ramoso, hojas aovadas, flores axilares pequeñas y numerosas, de color rosado, blanco, carmín, purpúreo, etc. No es muy conocida y su nombre genérico es Euckaridium, sp.
La multiplicación se puede hacer por semilla y la siembra se practica en cualquier época del año siempre que se tomen las debidas precauciones en las estaciones frías.
En otoño las plantas deberán ser trasladadas al abrigo o mejor bajo vidrieras para pasar el invierno.
Llegada la primavera se trasplantarán a lugares secos, dejando unos 25 centímetros de distancia entre planta y planta.
Requiere tierra mullida y ligera.

Miércoles, abril 29th, 2009 | Author:

Las plantaciones realizadas a fines de agosto o de septiembre florecen en la segunda quincena de noviembre o de diciembre, respectivamente. Puede obtenrs una sgunda floración durante el otoño, si después de la primera se provoca la aparición de brotes nuevos podando las plantas a una altura de 50 a 60 centímetros de la base; en realidad esta altura varía con la variedad que se cultiva.
También es posible obtener floración en otoño plantando durante el verano tubérculos importados de Europa.
El despimpolle es una operación muy necesaria cuando se desea obtener flores de gran tamaño; se suprimirán los axilares, dejando únicamente los terminales.
La multiplicación de las dahlias puede hacerse también por semilla; éstas se sembrarán en almacigos en la primavera, haciendo el trasplante cuando las plantitas adquieran suficiente vigor; la floración se producirá recién al año siguiente.
También puede multiplicarse por gajos o estacas, pero es menos frecuente hacerlo porque requiere mayor trabajo y presenta mayores dificultades.
Para conservar los bulbos de un año a otro se desenterrarán durante el otoño, después de la última floración si la hubiese habido, y se guardarán en cajas formadas por capas de arena seca.
Una enfermedad bastante común de la dahlia es la “Podredumbre de los tubérculos”, causada por un hongo parásito (Sclerotitii’i sclerotíotutn) que produce el marchitamiento de las plantas; desenterrándolas y observando sus tubérculos, podrán ser descubiertos unos esclerotos negros, globosos, de superficie algo irregular.
Para controlar esta enfermedad es conveniente arrancar v destruir los órganos enfermos, desinfectar el lugar donde permaneció la planta y tener la precaución de no guardar los tubérculos sospechosos cuando se hace su ensilaje.

Miércoles, marzo 25th, 2009 | Author:

De acuerdo a la forma que afecta a las flores, los crisantemos se han agrupado en: ligulados, tubulados, alveolados, carenados, laciniados, recurvados c incurvados. Todas estas denominaciones responden a la forma que adoptan sus “pétalos”.
El crisantemo es poco exigente respecto a la calidad del terreno pero es necesario que el mismo presente ciertas cualidades de riqueza, estructura y permeabilidad. Cuando se cultive a plena tierra se procurará que la misma sea profunda, substanciosa, permeable y rica en humus; la tierra llamada “negra” seria la más indicada. Cuando se cultive en macetas se empleará la misma tierra pero bien adicionada y mezclada con resaca.
Cuando la tierra no presente las condiciones favorables a la planta se la deberá modificar o “enmendar” de acuerdo a lo que ya se ha dicho en capítulos anteriores. Así por ejemplo, a una tierra arcillosa se le agregará arena; a una pobre en calcáreo, se le incorporará cal, mármol o polvo de huesos; a una que tenga carencia de potasio, se la podrá mejorar mediante cenizas de madera a razón de 5 a 6 kilogramos por metro cúbico. En todos los casos la preparación deberá realizarse con un par de meses de anticipación 3 la siembra o al trasplante.

Viernes, febrero 06th, 2009 | Author:

Elementos de botánica. Haremos una breve descripción de la flor, que es la parte que más interesa en este Libro: una flor debidamente constituida consta de cuatro partes que son: el cáliz, la corola, el androceo y el gineceo.
El cáliz es la parte o verticilo exterior y está constituido por piezas comúnmente de color verde: los sépalos.
La corola está formada por piezas más o menos uniformes, de colores vivos: los yétalos.
El androceo tiene unos filamentos llamados estamhres, en cuyo extremo superior rematan en pequeños saquitos o “anteras”, dentro de las cuales está contenido el polen o polvillo fecundador. Estos órganos constituyen el aparato sexual masculino de la flor.
El femenino, o cuarto verticilo, es el gineceo, que puede tener uno o varios pistilos. La parte abultada del pistilo es el ovario; el cuello se llama estilo, y la parte superior es el estigma sobre el cual cae el polen.
El grano de polen caído sobre el estigma sufre un alargamiento que recorre todo el estilo, llegando hasta el ovario, lugar donde se encuentran los óvulos o células sexuales femeninas. De la conjugación de los dos tipos de células sexuales, masculinas y femeninas, se producirá el óvulo fecundado que al evolucionar constituirá la semilla.
Las flores que llevan los dos sexos se denominan “hermn-froditas”. Si solo tienen un sexo, se denominan “unisexuales”. Cuando ese sexo es el masculino, vale decir, que poseen solo estambres, se llamarán unisexuales masculinas; si por el contrario, el sexo fuese el femenino, vale decir que tienen gineceo pero no androceo, se denominarán unisexuales femeninas.

Viernes, febrero 06th, 2009 | Author:

Entre los abonos del segundo grupo —inorgánicos— suelen usarse en jardinería los que han sido incluidos en el cuadro que sigue:
Abono Dosificación Nltróg-, Fósforo Potatlo Calcio Aslmllac.
Salitre (nitratita)  .. 0,15-0,40 15,50   3,00   4,50   0,60 rápida Nitro (salitre potásico) 0,15-0,40 15,00    –   13.00    -Superfosfato de calcio
simple   ……… 0,30-0,60    –   16,20    –   29,00     „
Sulfato de potasio .. 0,10-0,15 – – 50,00 -Cloruro de potasio .. 0,15-0,40 – — 52,00 -Sulfato de amonio . . 0,20-0,50 22,00 — – -Escorias Thomas …. 0,50.1,50    –   17,00    –   45,00    „
Cal viva ………. 1,50-5,00    —      –      –   30,00progresñra
Cianamida calcica … 0,15-0,30 22,00    –     –   55,00 rápida
Kainita   ……….. 0,40-1,50    –      –   15.00    –   lenta
Nitrato de calcio … 0,20-0,50 13,00    –      –   15,00 rápid»
Las primeras cifras correspondientes a la columna “Dosificación” se refieren a las cantidades normales de aplicación; las segundas, a las máximas permitidas, (ambas están dadas en kilogramos por hectárea).
En la columna “Asimilación” se incluye la forma en que son tomados los elementos nutritivos por los vegetales. En caso de abonos rápidamente asimilables, el proceso comienza en un plazo muy breve; en los que sen de asimilación progresiva el plazo es largo al comienzo, pero luego se acelera progresivamente; en los de asimilación lenta, perdura por varios meses.

Martes, enero 27th, 2009 | Author:

Con respecto a la época en que deben llevarse a cabo las operaciones de enmienda, puede expresarse en forma general que: aquellas que solo representan un proceso físico (arenosas, arcillosas) pueden ser realizadas en cualquier época del año y con cualquier antelación a la plantación, mientras que las que representan un proceso químico o físieoquímico (calcáreas y humiferas), se realizarán con una anticipación de dos o tres meses a la siembra, y preferentemente en épocas de calor.
La manera de proceder para enmendar un suelo depende de las posibilidades prácticas y de la extensión de la superficie a tratar. El método importa poco; lo principal es que las substancias enmendaduras se distribuyan uniformemente por el terreno y queden íntimamente mezcladas con las tierras a corregir. Cuanto mayor sea la perfección de estos trabajos, mejores serán los resultados que se obtendrán en el futuro.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Jardines cerrados. Son los que más se aproximan al jardín clásico español, aunque en ciertos casos solo conservan de éstos su intimidad. Efectivamente, es un jardín “íntimo”, rodeados de altas paredes que lo aislan del mundo exterior. Tengan o no estilo, eso no importa. Lo principal es que su dueño halle en él el confort y la paz deseada después de toda una jomada de labor. Allí, si lo desea, podrá darse a la meditación, al descanso o al recreo con los suyos, siempre a cubierto de la curiosidad ajena.
Jardín delantero. Es el jardín que se interpone «ntre la calle y la casa. No es íntimo; por el contrario., toda visita lo ha traspuesto y, si se lo merece, lo ha admirado. Su propietario no gozará de él directamente, no lo vivirá, pero sentirá una Intima satisfacción cada vez que retorne a su hogar, que lo vea allí decorando el frente de la casa que tanto d*«ve1ns le ha costado. Al confeccionarlo no debe caerse en el error de plantar árboles que con el tiempo vayan a adquirir gran porte. Llegaría un día que causaría dolor tener que destruir una obra de tantos años. Y si la piedad fuese mucha, quedarían allí tapando la visual, favoreciendo la acción de la humedad sobre el frente de la casa y, tal vez, si sus sistemas radiculares se desarrollan vigorosamente, hasta harían peligrar la construcción.
Quizás pudieran permitirse uno o más árboles, por ejemplo cipreses, acacias, pinos o cedros, si se los ubicase convenientemente arrinconados.
Los árboles de hojas caducas son bajo todo punto de vista inconvenientes porque ensuciarían la entrada. Otro tanto podría decirse de árboles como el paraíso, las palmeras o el palo borracho, debido al tiempo en que pierden sus flores y hojas.
Para un jardín delantero somos partidarios de árboles coniferos, arbolillos y arbustos tales como el Viburno (Bola de Nieve), Tamarindo, Camelia, Evónimo, Naranjo, etc.; enredaderas del tipo de la Santa Rita, Jazmín del País, Bignonia (para muro al sol), Hiedra, Ficus repens, Stephanotis floribunda (para muro a la sombra); céspedes resistentes a las pisadas como el Stenotaphrum o el Cynodon dactylon, Lawn Grass, o mezclas que no toleran el pisoteo como Ls llamadas Césped Japonés.
A lo largo de las paredes se dejarán bordes para confeccionar arriates con plantas vivaces, tales como malvones, geranios, rosmarinos, Cerastium, ligustrinas, etc.
Vemos en la figura  un ejemplo de jardín delantero racional.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Posee un pedazo de tierra o un espacio que desea destinar a la implantación de un jardín. La idea no puede ser más brillante, pero, ¿por dónde comenzar? Desde luego que por el principio, como todas las cosas, y este principio significará en su caso la
planificación.
“Planificar” significa establecer un plan u organizar conforme a un plan preestablecido. Para ello ha de poseer cono-cirri.Ciitos de lo que ha de realizar. Y si no los posee, trataremos de ¿yudario desde aquí. Al fin de cuentas esa es la finalidad de este Libro y del capítulo que hemos comenzado.
De ninguna manera intentaremos imponer un estilo estricto, ni menos aún planificarle un jardín determinado. Eso dependerá exclusivamente de Vd., de su buen o mal gusto y de sus posibilidades. Solo le iremos dando ideas generales para que Vd. adopte la que le convenga. Tomando un poco de aquí, otro poco de allá, a veces se logran resultados insospechados y dignos de admiración.
Siguiendo la clasificación de autores que deben considerarse maestros en el arte de la jardinería, podríamos agrupar los jardines de la siguiente manera:
O Permanentes.—Aquí el árbol es el símbolo, característico de su belleza; permanecerá allí durante años, fortaleciéndose día a día y aumentando su vigor y armonía cada año que pasa.
Desde luego que tal tipo de jardín requiere espacio. La perspectiva es el fundamento que logra el máximo efecto decorativo. Muchos árboles en un espacio reducido, ahoga; además, se perderá la vista de la forma, del colorido, en una palabra, de la belleza.
En un jardín permanente deberá darse preferencia a los árboles y arbustos que requieran menores cuidados, vale decir, a aquellos que se adapten fácilmente al suelo que los alimenta y al clima de la región. Ya habrá tiempo después de ir incorporando especies y variedades más delicadas.
No debe olvidarse tampoco que bajo el doble punto de vista, ornamental y de cultivo, es preferible elegir pocas especies distintas y muchos ejemplares de cada especie.
Al plantar un árbol debe mirarse hacia el futuro si no se desea uonchar su vida en lo mejor de su desarrollo. Habrá que pensar en el porte que alcanzará, wn el desarrollo de sus raíces, en los efectos esperados y en los no esperados. Así por ejemplo, ejemplares magníficos como el Eucaliptos glóbulo, pueden resultar fastidiosos por considerárseles “sucios” o peligrosos —por el enorme desarrollo que pueden alcanzar sus raíces— si se hallan plantados más o menos próximos a construcciones de manipostería. También muchos árboles de hoja persistente y de gran porte, como pinos, cipreses, thuyas, etc., pueden resultar indeseables durante el invierno por resultar una barrera para los rayos solares.