Tag-Archivo para » Jardineria «

Viernes, enero 02nd, 2009 | Author:

Yucas. Son plantas Liliáceas originarias de América, que pueden considerarse como arbustos en sus primeros años y como árboles, en su vejez. Son muv rústicas, proporcionan un buen efecto decorativo v no dan ningún trabajo una vez que han quedado asentadas en el terreno. Las flores se presentan en forma de espigas blancas que quedan colgantes.
Alpes, Iris, Romeros, Euphorbia splendens, Statires, Laván-dutav etc. (todas ellas de porte regular o alto), Claveles (algunos), Aubrietia dehoidea, Echevericts (algunas), etc.
Plantas de follaje рапа rocalla. Mesemhian-\b.emum cordifolium, Rosmarinus próstata, Lonicera nítida, Cotoneasters, Capparis spinosa (“Alcaparra”), Crassula spa-thidata, etc. (todas ellas con follaje rastrero y verde); Festuca glauca, Osadaria dehoidea, Slachys lanata, Artemisia mute-l’nna, etc. (todas ellas con follaje rastrero y de color grisáceo o glauco); Portidacaria afra, Diisylirion, Thuya occidentcilis, Taxus baccata, Juniperus, etc. (todas ellas de mediano o gran porte y follaje verde).
Plantas para lugares sombreados. En una rocalla deben quedar forzosamente lugares donde no llega el sol y que por esa causa son húmedos. Estos espacios pueden cubrirse con: Aquilegia vidgaris, Crassida multicava y láctea, Hyppericum, etc. A ellas pueden agregarse heléchos del género Adiantum (capillum reneris o “Culantrillo”, gracilinum, nigrum, peruvianum, scutwn), Asplenium (trichomanes, fon-tanum), Asparagus Qüumosus, Sprengeri), Polyvodium (je~ pens, lastrea), Sellaginella, etc.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Cryptomeria. Árbol de crecimiento rápido, porte muchas veces respetable, forma cónica, buena adaptación a suelos algo húmedos. Las especies más conocidas son: C. japónica, muy robusta, procedente de China, con follaje de color verde claro; tiene muchas variedades. Las variedades enanas, por su gran efecto decorativo, se prestan muy bien para ser cultivadas en jardines pequeños. Otra especie, la Cryptomeria elegans, se caracteriza por tornar su follaje al color rojizo desde mediados del otoño hasta la llegada de la primavera.
Enebros. Arboles muy apreciados por su rusticidad y variabilidad de formas y colores. Entre la gran cantidad de especies y variedades con aplicación en jardinería, pueden nombrarse: Juniperus virginiana, llamado también “Cedro de Virginia” o “Cedro Rojo”, de unos 20 metros de altura, muy rústico y ornamental, adaptándose bien a todo tipo de suelo, aunque prefiere los fértiles; de ella derivan variedades tales como la glauca, péndula, cupresifolia glauca, Smithii, etc. La especie Juniperus Sabina es de poco crecimiento y forma achaparrada; la /. japónica posee numerosas variedades, tales como la argéntea variegata, áurea, próstata, etc.
Libocedros. Son árboles con pocas exigencias, crecimiento rápido, follaje de color verde claro y alturas a veces superiores a los 35 metros. Se prestan muy bien para cultivar como planta aislada y las especies más conocidas son: Libocedrus chilensis, con follaje plateado; L. decurrens, de forma cónica y follaje verde claro.
Piceas. Grupo muy numeroso de árboles que se caracterizan por su follaje glauco azulado y sus formas piramidales altamente decorativas. Son muy semejantes a los abetos y, en general, tienen sus mismas exigencias. Las especies más recomendables son: Picea alba, llamada también “Abeto blanco”, de crecimiento rápido y follaje color verde blanquecino;Picea vungena, con un precioso y llamativo follaje de color azulado (crece rápidamente en suelos silicosos); Picea orien-talis, con follaje de color verde obscuro.
Pinos. Extraordinaria y conocida familia de árboles vigorosos, muy empleados en la formación de reparos, como ornamentales, como fijadores de médanos, etc. Las especies más cultivadas en el país son:
Pinus halepensis, de rápido crecimiento, mucha altura, muy resistente, con follaje de color \erde claro y tronco gris plateado, prospera muy bien en todos los suelos pero tiene preferencia por los arenosos y algo calizos; prefiere climas templados.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Cipreses. Hermosos árboles muy usados en los jardines como integrantes de pequeños grupos, ornamento de calles, caminos, asociaciones con otras especies, etc. En general son de rápido crecimiento, toleran bien la poda, son resistentes a los factores climáticos adversos y poco exigentes en cuanto a la composición físico-química del suelo. Donde mejor prosperan es en terrenos ricos y húmedos y en situaciones donde el sol no sea muy vivo. El follaje, que casi siempre se forma muy bien desde la base del tronco, es tupido y de coloridos muy diversos, según las variedades (verde obscuro, verde claro, azulado, etc.). Las* especies más cultivadas entre nosotros son: Cupressus Lambertiana (C. macrocarpa), muy resistente al frío y con follaje de color verde claro; de él derivan muchas variedades como ser la glauca, glauca péndula, variegata alba, Stewartii, etc. La especie C. sempervirens es muy cultivada en los jardines y para abrigos rurales dada su resistencia a los vientos y al frío; posee también muchas variedades y formas botánicas, entre ellas la fasttgiata, con ramaje muy vertical que le da al árbol un aspecto de columna, y la horizontalis, con ramaje menos vertical y forma general de un cono alagado. La especie C funebris o “Ciprés de la China”, con ramas péndulas que le da un aspecto muy particular; es muy resistente y ofrece muy buena decoracióh cuando se lo cultiva en los jardines como planta aislada.
Otras especies sobresalientes que deben nombrarse: C. lusitanica, C. Tortuosa, C. grandulosa, C. guadelupensis, C. arizor.ica, etc.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Dentro de la clasificación de árboles de hojas persistentes ocupan un lugar de preferencia las Coniferas, razón por la cual le hemos reservado un lugar especial. En geneidl son árboles rústicos, muy ornamentales, fácilmente adaptables a cualquier suelo aunque tengan preferencia por alguno> determinados. Resisten bien al frío y a las enfermedades después de sus primeros años de vida. Dentro de las distintas especies de Coniferas se encuentran tipos de todo tamaño, forma y belleza. Las principales, por orden alfabético, son:
Abetos. Arboles casi siempre de climas fríos y altitudes geográficas superiores a los 1000 metros, razón por la cual difícilmente conservan toda su belleza al ser trasladados a jardines situados en latitudes muy dispares. Las especies más difundidas son: Abies cephalonica o “Abeto Griego”, de crecimiento rápico y nojas anchas de color verde claro en el revés; Abies pinsapo, que en buenos suelos a veces sobrepasa a los 20 metros de altura, es muy ornamental, prefiere los suelos calcáreos y posiblemente sea el único abeto que puede cul tivarse con éxito en cualquier jardín; Abies excelsa, de perfil algo acorazonado, con preferencia para los suelos frescos y profundos; Abies Nordmanniana, que alcanza hasta 20 me-uos de altura en terrenos profundos, de crecimiento lento y muy decorativo para plantar aisladamente; Abies Kostariana, de hermosa forma piramidal y follaje de color verde bien azulado; aunque en realidad corresponde al género Picea (Picea pungensj, se le ha incluido entre los abetos porque así se le considera en jardinería.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Este artículo lo dividiremos en dos partes: la primera de ellas corresponderá a una descripción de las plantas que pueden incorporarse a todo jardín, agrupándolas de acuerda a alguna de sus características comunes; la segunda será la descripción de las distintas partes de un jardín, dejando para el Capítulo venidero todas las operaciones que signifiquen acción sobre el terreno.
ARBOLES Y ARBUSTOS. Pot razones de índole práctica los clasificaremos en las siguientes categorías:
Arboles de hojas caducas. Son aquellos que durante el otoño comienzan a perder el follaje, para rebrotar en la primavera. En jardinería se utilizan para combinar la variabilidad de colores de su follaje, cultivándose aislados o aso ciados con árboles de hoja persistente. No es conveniente ni aconsejable realizar agrupaciones o bosquecillos con árboles de hoja caduca. En tales casos lo que conviene es plantarlos en proporción de 1 a 5, vale decir, un árbol de hoja caduca por cada cinco árboles de hoja persistente.
Para realizarla ha de tenerse en cuenta la altura de las plantas y los distintos tonos verdes que presentan. Se logra así una excelente perspectiva y una neta contrastación de coloridos.
Entre los árboles de hoja caduca utilizados en parques y jardines, citaremos:
Alamos. Son casi siempre de rápido crecimiento y alto pone; prosperan muy bien en tierras ricas y húmedas. Son particularmente afectados por algunas plagas de origen cripto-gámico y animal, entre ellas la “roya” y el “bicho canasto”. Las especies más recomendables son: Popidus angulata, con hojas grandes de color verde claro; P. alba, indicado para terrenos pobres y con las hojas de color plateado en el envés; P. canadensis o “Álamo del Canalá”, muy rústico, especial para, terrenos arenoso»; P. fastigiata o “Álamo Criollo” o “de Italia”, de gran porte y rusticidad; P. nigra, var. itálica o “Álamo Mussolini”, muy resistente a la roya; P. pyramidalis sem-pervirens o “Álamo chileno”, de crecimiento rápido y presentando la particularidad de conservar el follaje mucho más tiempo que otros de sus congéneres.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Las plantas que mejor se prestan para cubrir muros calientes son las enredaderas de origen tropical o subtropical, tales como: Santa Rita, que puede cubrirlo desde la base en forma muv tupida, aunque requiera un armazón sólido y entrelazado; Madreselvas, que también requieren armazón para trepar; Jazmines, en igual condición; Rosales, especialmente las variedades trepadoras y las reflorescientes; Hiedras, Bignonias, Ficus, etc., que se aseguran al muro por sí solas, no requiriendo por lo tanto armazón alguno. Entre las enredaderas volubles y zarcillosas, que requieren armazón para trepar, pueden mencionarse a las Campanillas, Farolitos, Aristoloquias, Passifloras, ecc.
Un muro a la sombra es difícil de cubrir, siendo obligada •casi siempre la elección de Hiedras, Ficus repens, Ampelopsis, Madreselva japónica flexuosa, Passifloras, etc.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Las plantas inferiores más recomendables para formar una pérgola son, en general, todas aquellas que pueden vegetar bien a la sombra, o a la media sombra, y que necesitan cierta protección contra el frío. Así por ejemplo, citaremos-
Rosales enanos de pie para cultivar entre los pilares de una pérgola de rosas. Deberán preferirse las variedades reflorescientes.
Jazmines, como el, para colocar al pie de los pilares.
Heléchos v Begonias, siempre que queden protegidos al lleoar el invierno.
Espárragos, como por eíemplo las especies Asparaeus acutifolins. A. ofHcinale, A. Svrenaeri, oue adornan muy bien una pérgola verde, como podría ser la de A. pluntosus.
Oxalis, dracenas, perillas, acónitos,
Aristoloqotas, Bromelias, algunas cactáceas. Verónicas, Colocastas, etc., etc.
Un muro desprovisto de vegetación siempre causa mal efecto, debiéndose por lo tanto disimular y, si fue ra posible, transformarlo en algo decorativo. Nada más fácil si se sabe cubrir adecuadamente.
Para lograr esto deberá verificarse, antes que nada, la situación y las condiciones a que se halla sujeto ese muro. Si se halla expuesto al sol, caso que se denomina “muro caliente”, requerirá cierto tipo de plantas; si lo está a la sombra —lo que podría traducirse por humedad— se llama “muro frío” y requerirá otro tipo de vegetación.
Los muros pueden pertenecer al jardín propiamente dicho o ser los correspondientes a la casa, galpones, vecinales, etc. La diferencia entre unos y otros estriba en que los primeros pueden dejar intersticios y agujeros que permitan el alojamiento de plantas, mientras que los segundos deben ser forzosamente lisos, y casi siempre rebocados.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Posee un pedazo de tierra o un espacio que desea destinar a la implantación de un jardín. La idea no puede ser más brillante, pero, ¿por dónde comenzar? Desde luego que por el principio, como todas las cosas, y este principio significará en su caso la
planificación.
“Planificar” significa establecer un plan u organizar conforme a un plan preestablecido. Para ello ha de poseer cono-cirri.Ciitos de lo que ha de realizar. Y si no los posee, trataremos de ¿yudario desde aquí. Al fin de cuentas esa es la finalidad de este Libro y del capítulo que hemos comenzado.
De ninguna manera intentaremos imponer un estilo estricto, ni menos aún planificarle un jardín determinado. Eso dependerá exclusivamente de Vd., de su buen o mal gusto y de sus posibilidades. Solo le iremos dando ideas generales para que Vd. adopte la que le convenga. Tomando un poco de aquí, otro poco de allá, a veces se logran resultados insospechados y dignos de admiración.
Siguiendo la clasificación de autores que deben considerarse maestros en el arte de la jardinería, podríamos agrupar los jardines de la siguiente manera:
O Permanentes.—Aquí el árbol es el símbolo, característico de su belleza; permanecerá allí durante años, fortaleciéndose día a día y aumentando su vigor y armonía cada año que pasa.
Desde luego que tal tipo de jardín requiere espacio. La perspectiva es el fundamento que logra el máximo efecto decorativo. Muchos árboles en un espacio reducido, ahoga; además, se perderá la vista de la forma, del colorido, en una palabra, de la belleza.
En un jardín permanente deberá darse preferencia a los árboles y arbustos que requieran menores cuidados, vale decir, a aquellos que se adapten fácilmente al suelo que los alimenta y al clima de la región. Ya habrá tiempo después de ir incorporando especies y variedades más delicadas.
No debe olvidarse tampoco que bajo el doble punto de vista, ornamental y de cultivo, es preferible elegir pocas especies distintas y muchos ejemplares de cada especie.
Al plantar un árbol debe mirarse hacia el futuro si no se desea uonchar su vida en lo mejor de su desarrollo. Habrá que pensar en el porte que alcanzará, wn el desarrollo de sus raíces, en los efectos esperados y en los no esperados. Así por ejemplo, ejemplares magníficos como el Eucaliptos glóbulo, pueden resultar fastidiosos por considerárseles “sucios” o peligrosos —por el enorme desarrollo que pueden alcanzar sus raíces— si se hallan plantados más o menos próximos a construcciones de manipostería. También muchos árboles de hoja persistente y de gran porte, como pinos, cipreses, thuyas, etc., pueden resultar indeseables durante el invierno por resultar una barrera para los rayos solares.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Pero si hemos de ser fieles a la Historia misma, ha de reconocerse que el tipo clásico de jardinería inglesa, llamado “paisajista”, está imitando a los jardines chinos. A los chinos, precisamente, les cabe la honra de ser los primeros que hicieron jardines imitando a la Naturaleza; a los ing- s-es, en cambio, les cupo el honor de ser los primeros occidentales que transportaron la novedad a Euiopa.
Un antiguo escritor chino, Lieut-Chen, describe un jar din del siguiente modo: “El arte de hacer jardines consiste en la combinación de una vista agradable, de una vegetación abundante, sombra, soledad, reposo, iodo esto preparado de modo que se pueda eludir los sentidos y hacerles creer que es realmente la Naturaleza. La diversidad es el principal atractivo del paisaje natural; es necesario imitarla en los jardines y esceger con cuidado un terreno que nos facilite también formar colinas, valles, gargantas, ríos, cascadas y lagos, con plantas apropiadas. La simetría cansa y disgusta”.
Mejor no se puede diseñar un jardín natural. Lord Ma-cartnev, embajador en China a fines del siglo XIX. describe el jardín de invierno del Palacio Imperial de Pekín donde se hospedaba, de la siguiente manera: ‘En una superficie de 275.000 metros cuadrados, montañas, lagos y ríos han sido creados por la mnno del hombre. Es una naturaleza artificial pero trabajada de manera tal que admira por su abundosidad.
Las montañas están cubiertas de árboles floridos, los ríos cortados por puentes toscos de formas diversas y navegados por barcas elegantes y suntuosas; en los lagos existen islas con espesa vegetación. Aquí y allá, en medio de esta naturaleza de hojas y flores, vénse enredaderas colocadas en los bordes de las eminencias, amenazando arrollar a las otras plantas, todo esto transportado allí con gran gusto”.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Parece ser que el hombre, habituado siempre a imaginar mejores lugares que la Tierra, quiso asimilar en ella algo de lo que en su interior vivía como invitándolo a mejorar la perspectiva de lo que lo rodeaba.
Conocida es la leyenda bíblica que dice que el primer jardín que habitó el ser humano fué el Paraíso. Pero ya que no podemos afirmar ni demostrar este aserto recordaremos, ateniéndonos a la Historia propiamente dicha, los célebres jardines suspendidos que guarnecían las murallas de Babilonia, los cuales eran considerados como maravillas de arte y de inteligencia.
Por la descripción histórica y por algunos bajorrelieves que se exhiben en los museos europeos, representando los jardines de diversos pueblos de la antigüedad, conócese que en ellos el arte excedía muchas veces a la Naturaleza misma BREVE DESCRIPCIÓN DE LOS JARDINES CLASICOS—De acuerdo a sus características básicas, pueden reconocerse cinco tipos de jardines clásicos. Ellos son:
Jardín inglés.—La característica básica de un jardín inglés está dada precisamente por una de las particularidades de la vida de este pueblo. Fueron por excelencia, durante siglos, dominadores del mar y conquistadores de las tierras abruptas que encontraron del otro lado de los mismos. Aprendieron a conocer la Naturaleza, la topografía y las características de las regiones sitas en las latitudes más dispares. Al retornar a su penumbrosa Isla, quedaba siempre la añoranza de las bellezas conocidas. Había arraigado en ellos el recuerdo de los jardines de la Naturaleza, donde no existía la simetría ni las líneas geométricas. Transportaron entonces a su tierra la imagen de los paisajes naturales y los imitaron en sus jardines, disponiendo la vegetación como al azar, conservando la variada topografía de los terrenos y eludiendo a toda costa lo que pudiera parecer artificioso o delineado de antemano.
Arroyuelos, puentes, cabanas, era permitido porque toda referencia se hacía a una naturaleza casi dominada por el hombre. Arboles secos, nidos, matorrales, senderos, eran los detalles más apreciados.