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Viernes, mayo 17th, 2013 | Author:

ATRACCIÓN PARA LOS POLINIZADORES:
Tras el oscuro invierno, el incremento de ía temperatura y las horas de luz devuelven la vida al jardín, que con su despertar atrae a mariposas y abejas. Comienza la suave lluvia de aromáticos pétalos blancos de los cerezos, mientras las glicinas revisten los muros con sus flores azules que huelen a vainilla. Además, los poderosos lirios de los valles y los Ceanothus o lilos de California preceden al rey de la primavera fragante, el lito, que aunque aparece algo más tarde con sus racimos blancos, azules o púrpuras, escalona su floración durante un par de meses. Mientras tanto, las hierbas aromáticas, que pasaron bajo tierra e Invierno, brotan con el calor y recuerdan al ser pisadas que su valor aromático sigue intacto.

Miércoles, mayo 15th, 2013 | Author:

¿RINCÓN INTIMO? CON ARBOLES PEQUEÑOS Aunque el jardín destaca por sus reducidas dimensiones, se ha creado este rincón a cubierto de miradas y con flores. De ello se encargan los arbustos de flor, como la rosa china (Hibiscus rosa-sinensis) y el tulipero del Gabán (Spathodea campanulata), y los árboles de pequeño porte, como los naranjos (Citrus aurantium).
¿TREPADORA VELOZ? PASSIFLORA MOLLISIMA Desde el mirador-ventana que da al jardín se observa la caída de la original trepadora curubá (Passiflora mollissima). Sus zarcillos axilares le permiten sujetarse con el mínimo apoyo, y las flores, naranjas y pendulares, establecen una diferencia apreciable con la pasionaria (Passiflora caerulea), más común. Crece con rapidez y da frutos comestibles en forma de plátano.
3. ¿EN ZONAS UMRRIAS? DICHONDRA
Sobre ese pilón de piedra existía el problema de la sombra total por la proximidad de un gran árbol. Para resolverlo se ha creado una minúscula pradera de dichondra (Dichondra micrantha), que prospera sin sol y requiere mantenimiento bajo. Por su crecimiento superficial se trata más de una tapizante que de un césped.
¿CURRIR UN TRONCO? CLAVEL DEL AIRE. Los troncos de las palmeras como la datilera de Canarias Phoenix canariensis) se prestan la cubrición con trepadoras que oculte su madera desnuda. En este jardín se ha optado por el clavel del aire (Tillandsia renttioides). Se sujeta bien con sus raíces epífitas (enraizan en el tronco, no en tierra) y decora a modo de guirnalda vegetal.
¿GRAN RESISTENCIA? DRAGO DE CANARIAS De todas las Dracaenas, la D. croco o drago de las Canarias es lo más resistente, capaz de sobrevivir al exterior en los climas mediterráneo y subropical. Las hojas en forma
espada se agrupan al final de las ramas, y el tronco produce resina rojiza, llamada 3comunmente sangre de dragón. Aquí ha sido plantada a un lado del césped.

Domingo, marzo 24th, 2013 | Author:

Bordura “isla”:
Solemos hacer canteros apoyados contra un costado de la casa o sobre un cerco, pero también podemos generar una bordura isla: aquella que puede verse de ambos lados. Por eso, hay que pensar bien las alturas de las plantas, así como las combinaciones de texturas y colores hacia ambos lados. En este caso, resaltan las achiras naranjas con los hemerocalis que armonizan en color, además de la fina textura de las gauras blancas que forman como nubes.

Martes, enero 11th, 2011 | Author:

La jardinería es como la poesía: si cinco versos bastaban, puedo asegurarles que cinco arbustos bien puestos también podrán ser suficientes para hacer un pequeño jardín, bello como una poesía. La clave está en generar una idea previa a tomar la pala, elegir las plantas adecuadas y plantarlas con arte. Vayamos al primer punto: la idea. No disponemos de mucho terreno como para un desarrollo complejo del espacio así que lo más adecuado será apoyarnos en lo ya existente y construido. Observamos y estudiamos sus características, las proporciones, su estilo, el color de las paredes. Recordemos que el jardín delantero no sólo formará parte del frente de la casa sino que, al mirar desde el interior aparecerá como un primer plano a través de las ventanas, siendo una especie de nexo entre la calle y la casa. En base a esta idea, pensemos en algunos aspectos hipotéticos. Si el frente de nuestra casa no está bien equilibrado volumétricamente, tendremos oportunidad de corregirlo por medio del jardín. Si la masa del edificio está pesando mucho sobre la izquierda, por ejemplo, por el volumen de la planta alta o por la forma del tejado, y esto desluce el conjunto, podremos remediarlo plantando a la derecha un árbol columnar que equilibrará la composición y no proyectará mucha sombra.

Viernes, noviembre 12th, 2010 | Author:

Un libro excelente para quienes quieran adentrarse en   el mundo de las flores de Bach. Una selección completa de pregunas y respuestas muy clarificadoras, como ¿Porqué no se elabora una combinación con las 38 flores? ¿Se puede partir de las cualidades positivas de las flores que a uno le gustaría desarrollar? ¿Pueden recetarse las flores de Bach aunque no haya contacto on el paciente?, etc. Una recopilación de las preguntas planteadas con mayor frecuencia sobre la terapia floral de Bach reunidas en forma sinóptica y de fácil consulta. Te recomendamos tambien el sitio Jardinería que contiene muy buena información.
La autora, Mechthild Scheffer, se ha hecho eco del flujo de consultas planteadas en varios centros Dr. Edward BAch y ha reunido las respuestas en esta obra que, huyendo de conceptos teóricos, resuelve numerosas cuestiones prácticas. Desde la preparación de las combinaciones florales hasta su aplicación práctica en trastornos físicos y anímicos, pasando por sus mecanismos de actuación y sus efectos en animales y plantas, todos los temas se encuentran aquí reunidos en forma de preguntas y respuestas.
Mechthild Scheffer une a su calidad de médica y neurópata, una experiencia de más de 15 años trabajando con la terapia floral de Bach. Desde 1981 es también la representante para Alemania, Austria y Suiza del Dr. Edward Bach Centre. Son precisamente los numerosos pacientes de los centros de Hamburgo, Zurich y Viena los que han aportado la mayor parte de las consultas en esta obra.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

Jardín italiano. El clásico jardín italiano es más bien obra, no del hombre, sino del tiempo: los árboles soberbios, frondosos, añejos, se encuentran por doquier. Custodian avenidas y rodean parques; parques que llevan la responsabilidad de enmarcar lor. mármoles de la estatuaria y de las construc-“iones. Son jardines artificiosos pero bellos. Majestuosos y iimtif**o« romo Jos fundadores del antiguo Imperio Romano, sus creadores, lo exigían. Delicados y artísticos como el mismo espíritu italiano.
Jardín español.—Jardín cerrado, de mucha construcción, ambientes saturados de aroma y colorido; rincones románticos, galerías cubiertas, fuentes y azulejos; veredones, nunca avenidas ni paisajes abiertos.
Al jardín clásico español le ha quedado indeleble el paso de los invasores árabes. Andalucía es su cuna; los nostálgicos califas, sus progenitores.
El sello de España se halla también fuertemente impreso en ellos: la alfarería rojiza de las macetas y macetones, el clavel, la rosa, los balcones floridos, le pertenecen en pleno.
Jardín japonés. La Naturaleza en la palma de la mano, así puede definirse. Todo es pequeño, miniaturizado. He aquí una acertada descripción de Clarasó: “Es una miniatura de la Naturaleza. En unos pocos metros cuadrados se encie-/fran todas las riquezas de varias hectáreas. El mar, el río, el monte, el valle, el bosque, el prado, la cumbre, las rocas, los edificios. Jardín minucioso que requiere un culto diario y que sólo los chinos y los japoneses son capaces de crear y de conservar”.