
Con su propuesta de un ajardinamiento inicial denso, con reminiscencias lejanas de los macizos ingleses, se va transformando en su recorrido en una propuesta minimalista, naturalista, una transición entre la sierra, la laguna, los bosques y el mar. Intervienen materiales vegetales, minerales, sociales y culturales. Es un lugar de encuentro y contemplación que sigue planteando una circulación rítmica a paso de paseo, a través de terrazas escalonadas en los distintos niveles del terreno serrano. No se ofrece todo de entrada se profundiza como una progresión a medida que nos adentramos en la terraza del acceso principal donde observamos distintas secuencias y revelaciones sobre el paisaje circundante.
Pasamos a la terraza del mar y la laguna que este año evocará las distintas imágenes de los veleros, con velas desplegadas y que nos comienza a revelar las vistas panorámicas. Luego descendemos al parque donde se desencadena el drama: edilicio, árboles, paisaje, agua, señales, arbustos, senderos, capacidad de asombro, ensamblados y entretejidos con su ambiente y sus circunstancias.
En fin, un nuevo estilo de diseñar que obligó a inventariar y recoger materiales de la sierra y de la playa para incluirlos en el proyecto. El mobiliario es acorde con el clima general, simple, utilitario y liviano. El interior de la casa-estudio cada vez más despojado y cálido.
Este parque de casi 4.000 m’fue proyectado para este lugar único que es Las Cumbres de la Ballena. Lo llamamos “Parque de la Percepción”, porque la tarea fundamental del proceso proyectual no fue seleccionar plantas, sino, dentro del descubrimiento de este sitio, inventar espacios que guarden intima relación con la percepción del ambiente, del entorno, de la laguna, del bosque, del mar y de la puesta del sol y que tiene por objeto generar capacidad de asombro.
Para la proyectación de un sitio la tarea no consiste en estudiar todos los elementos que constituyen el conjunto: edificio, árboles, paisaje, agua, señales, senderos, y ensamblarlos o entretejerlos de forma tal que se desencadene un drama. Para un sitio, su ambiente, sus circunstancias, constituyen un autentico drama. Por eso los materiales utilizados en este parque son dos: la percepción y el drama que se desencadene al pasearlo.
La estructura de este parque tiene cinco sectores asociados entre sí: El primero es la terraza del acceso principal, con su escalinata introductoria que plantea una Visión Serial o sea, transitar de uno a otro extremo del predio a paso uniforme de paseo nos debe producir secuencias de revelaciones y percepciones distintas.
El segundo Sector es la terraza del Mar y La Laguna, donde se toma posesión de la Ocupación del Territorio.
En medio de un paisaje importante cargado de energía y tan agreste, lo Importante es diferenciar el sitio del territorio mediante formas de ocupación: sombras, descensos, transito, contemplación, reposo, amenidad, texturas, puntos focales, que permitan decir a cada visitante “Aquí es el lugar”.
El tercer Lugar es la Terraza del Ángulo Focal, por donde se accede al estudio y nos plantea, asomarnos al exterior del sitio para comunicarnos con “el territorio. Visuales que nos permiten decir “Aquí y Allí” ensamblando el cerca con el lejos a partir de la repetición selectiva de especies.
El cuarto Sector esta conformado por una escalinata, el deck y el anfiteatro y tiende a lograr la conexión con el transito, en el interior y en el exterior, a partir del uso de materiales austeros, despojados, sin brillos resonantes, pero con texturas autenticas, intrínsecas a los materiales, llegando a un pequeño anfiteatro que permite visualizar el concierto de la naturaleza lejana con actitud cercana.
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