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Sábado, septiembre 26th, 2009 | Author:

Es posible asimismo sembrar en almacigos durante el otoño para repicar bajo vidrieras y plantas de asiento en la primavera.
Los sucios que requiere la Kaulfussia deben ser sueltos, permeables, frescos y no extremadamente secos ni húmedos; la exposición soleada le es favorable, aunque también prospera muy bien a la media sombra.

Sábado, diciembre 06th, 2008 | Author:

La ditancia que ha de observarse al plantarlos es de la mayor importancia. Para ello debeiá tenerse conocimiento del espacio que he de requerir hacia arriba (follaje) y hacia abajo (sistema radicular). Estos datos son necesarios para proteger la vida del vegetal, pero no debe dejarse de lado la finalidad principal que ha de tener en el jardín, vale decir, su efecto decorativo. Aquí, además del porte y de su elegancia, interviene el color del follaje. La combinación de coloridos aumenta la belleza en grado superlativo.
Nuestro mayor deseo sería el de encarar un estudio a conciencia de los árboles y arbustos que pueden integrar un jardín, pero comprenderá el lector que ello no es posible. No obstante, en el próximo capítulo haremos una descripción somera pero metódica de las principales especies forestales y de adorno, agrupándolas por orden alfabético para que resulte fácil su búsqueda.
2) Jardines fugaces.—Pueden considerarse como antagónicos a los anteriores. Aquí la flor constituye el principal fundamento. Y la flor abre, vive y muere fugazmente. Alguien dijo que un jardín florido inclina a la contemplación, mientras que uno arbóreo conduce a la meditación. Es un acierto.
El jardín fugaz se presta especialmente para aquellos casos en que se dispone de poco terreno. Allí no son posibles los árboles de gran porte. A lo sumo intervendrán los arbustos o arbolillos de hojas caducas. Los céspedes y algunas plantas para cercos y abrigos, constituirán el marco más adecuado, y hastu obligado, de este tipo de jardín florido.
3) Jardines ABiERTOS.-Podemos llamar así a aquellos que no;, ¡-ermiten la contemplación lejana de un panorama. La casa rodeada de un jardín fugaz y más allá el horizonte: ese podría ser un ejemplo típico. Préstase especialmente en aquellos casos en que la vivienda está construida sobre una altura, cerno ser en las laderas de un cerro o al borde del mar. Los árboles no pueden existir, o de ser lo estarán aisladamente y en número mínimo, pues tenderían una cortina frente al horizonte deseado. A lo sumo podrían tolerarse arbustos de poco porte o matas arbustivas, cuando se deseen masas verdes. El resto sería integrado por macizos o rocallas de flor, sabiamente combinados con céspedes adecuados.