Piaranthus.
Género que comprende pequeñas plantas, de tallos articulados, pequeños de unos 3-4 centímetros de altura, de color verde grisáceo. Si no se las controla son muy invasoras, ya que son de hábito tapizante. Sus flores pequeñas son de forma de estrella y pequeñas, de unos 2-3 centímetros de diámetro. Son de color amarillento y con un aroma muy fuerte.
Esta particularidad que poseen estas plantas, no debe de opacar otras, que pueden ser mas destacables. Para aquellos que valoramos la originalidad y la belleza de las flores más allá de determinadas características, estas plantas presentan una variedad de forma y colorido, difícil de encontrar dentro de otro grupo de plantas. Si tomamos las precauciones del caso para cuando florezcan y nos limitamos a apreciar a la planta en su conjunto con la espectacularidad de sus flores, puede que hasta nos olvidemos de que su aroma no huele a rosas.
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Caralluma.
Género que comprende unas 100 especies de plantas originarias de África e India. Poseen tallos angulares, con rudimentarias hojas que recuerdan a espinas. Son plantas que no toleran ni la humedad, ni las bajas temperaturas por tiempo prolongado.
C. hesperidium, posee tallos cortos, robustos, de color grisáceo con vetas de color púrpura. Es una especie que no soporta los riegos excesivos y puede pudrirse con suma facilidad.
Huernia.
Género que encierra unas 60 especies originarias del sur y este de África, de crecimiento relativamente rápido que forman apretadas matas. Las flores, no tan olorosas como la de las Stapelias por lo general son de forma estrellada, y campanuladas, y aparecen a partir del verano en la base de los nuevos tallos. Las especies mas comunes son: H. keniensis, posee tallos cilindricos, colgantes, que con el sol se toman rojizos, es ideal para macetas colgantes. Las flores son púrpura oscuro, campanuladas, en forma de estrella de unos 2 centímetros de diámetro. Es de fácil cultivo y tolera situaciones protegidas al exterior. H. zebrina, con flores de color verdoso o amarillento con vetas marrones. Esta especie tiene la particularidad de poseer un aro en el centro de la flor elevado por sobre los pétalos.
H. montañesa, tallos oscuros, de color marrón con tonos rojizos, que usualmente tienden a crestarse formando extrañas matas. Es más llamativa por sus tallos que por sus flores.
Dentro de este grupo algunas de las especies más comunes que podemos encontrar son:
Stapelia.
Es uno de los géneros más conocidos en nuestro país. Sus flores aparecen en verano en la base de los nuevos tallos, son penta pétalas, con pequeños vellos en los pétalos y muy olorosas. Por lo general son flores grandes de colores, marrón, amarillo mostaza o púrpura. Los tallos pueden ser colgantes o erectos, angulosos, verdes o con tonos marrones y presentan vestigios de hojas en las aristas. Gustan de posiciones soleadas o de semi sombra, y no soportan los fríos prolongados, ya que se pudren con relativa facilidad. Las especies más comunes son: S. grandiflora, con flores de aproximadamente 25 centímetros de diámetro, de color púrpura-marrón o amarillo pálido, veteadas. Los tallos erectos son aterciopelados, ya que presentan pequeños vellos. S. variegata, posee tallos robustos, de color verde azulado que en verano se tornan rojizos. Las flores de 8 centímetros de diámetro, son de color mostaza con manchas púrpuras. Es quizá, una de las especies más famosas de la familia.
Cultivo.
Gustan de situaciones luminosas, parcialmente soleadas, protegiéndolas del sol muy intenso en horas del mediodía en los meses estivales. Son plantas que prefieren suelos sueltos, por lo general bien drenados, así que conviene agregar una parte de arena o pedregullín al sustrato. Durante la época de crecimiento, a partir de primavera hasta el otoño, gusta de riegos copiosos sin anegar el sustrato, durante los meses invernales es conveniente mantenerlas lo más secas posibles. Un exceso en los riegos sumado a una baja temperatura ambiental puede producir la putrefacción de los tallos, y fomentar el ataque hongos, que se presentarán como manchas negras y que si no se combaten irán destruyendo lentamente las plantas.
Una fertilización completa en NPK, a principios de primavera y durante el verano, favorecerá la profusión de flores y fortificará a la planta para su letargo. Se reproduce mediante semillas, sembradas durante la primavera, o mediante gajos cortados durante la primavera o verano, dejando que cicatrice el corte, y luego lo plantamos en un sustrato basado en arena, hasta enraizar. Los trasplantes conviene realizarlos a fines de verano o principios de primavera, cuidando de no utilizar recipientes muy grandes en relación a la planta, ya que al ser mayor la superficie a ser regada, si no drena bien o la maceta es muy grande puede pudrir a la planta con suma facilidad.
Características.
Son por lo general plantas de tallos erguidos o tendidos que pueden llegar a medir, dependiendo de su situación, hasta 30 centímetros de largo aproximadamente. Éstos pueden ser costulados, angulosos o cilindricos, a veces articulados como en Piaranthus; pueden llegar a formar enormes matas ya que los tallos a medida que van cayendo o apoyándose sobre la tierra van emitiendo numerosas raíces. Las flores comienzan a abrir a fines de primavera y principios de verano, siempre que reciba las condiciones lumínicas y calóricas necesarias para dicho proceso, no debemos olvidar que son plantas de origen africano y asiático, principalmente, por lo que debemos respetar determinadas condicionantes climáticas y de cultivo básicas. Las flores en su mayoría son en forma de estrella, o en algunas especies, de trompeta como en las Tavaresias. Los colores predominantes son el púrpura, marrón, tonos rojizos, amarillos, tonalidades rosadas y ocasionalmente se presentan en más de un color, ya sea en franjas, como en Huernia zebrina o manchada como en Stapelia variegata. Los tamaños varían mucho dependiendo de las
especies, las más pequeñas como la del los Piaranthus, pueden medir entre 1 y 2 centímetros de diámetro, y las más grandes como Stapelia grandiflora, pueden llegar a medir hasta 25-30 centímetros de diámetro. Muchas de ellas, sobre todo las Stapelias, presentan pequeños vellos que se mueven muy fácilmente ante la más mínima corriente de aire. Las semillas son por lo general grandes, de unos 5-8 milímetros y germinan con relativa facilidad.
Aromas diferentes.
Bellezas que atraen de manera especial.
Dentro de la familia de las Asclepidaceae, que comprende alrededor de 2.000 especies, existe un pequeño grupo de plantas crasas o suculentas que se destacan por sobre las demás por un motivo muy especial. El valor ornamental de sus flores es notorio por poseer formas y colores muy originales, pero esta belleza en su floración se ve empañada debido a su aroma y su forma muy particular de polinizarse. Las flores desprenden un aroma bastante desagradable, nauseabundo, que por esta particularidad, son polinizadas por las moscas. Éstas atraídas por el olor a putrefacción, van a depositar sus huevos en ellas y realizan la polinización. Durante la etapa de floración si tenemos la posibilidad de situarlas al aire libre o con mucha circulación de aire, sería lo más recomendable.
Una amplia posibilidad de elección.
En una amplia gama de color y variaciones o combinaciones, los Lilium pueden elegirse en tonos rojo anaranjado, rojo vivo, rojo vino tinto, escarlata, amarillo oro, amarillo limón, naranja, rosa, blanco cremoso y blanco puro. En España las variedades más populares para flor cortada son Adelina, Apeldoorn, Cordelia, Élite, Star Gazer, Grana Paradiso, Sancerre, Mona y Vivaldi.
Las forma vertical de los lilium es adecuada para composiciones lineales, en jarrones de altura para la entrada de la casa, mezclando con hojas de esparraguera, evónimo y ramas de arbustos.
Las flores con forma de trompeta en colores rosa y blanco de los híbridos Longiflorum. pueden emplearse tanto abiertas, como cerradas en composiciones florales por su llamativo aspecto.
Plantar Lilium.
Los Lilium precisan suelos de buen drenaje, normalmente arenosos, enriquecidos con turba o mantillos. Se plantan desde febrero o en inicio de primavera con unos 12°C de temperatura, utilizando bulbos grandes que podemos elegir en garden center o tiendas especializadas. Para plantarlos se entierran a unos 10 cm de profundidad. Las azucenas (Lilium candi-dum) en cambio se plantan desde el final del verano hasta el otoño enterrando el bulbo a unos 3-5 cm de profundidad. Una vez plantados los bulbos, conviene regar con regularidad abonando en cuanto desarrollen las plantas su tercer piso de hojas.











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