Archivo para la Categoría » ADORNOS DEL JARDIN «

Viernes, Febrero 06th, 2009 | Author: admin

Las operaciones en la fertilización de un suelo podrían resumirse en 10 puntos:
1) Conocer, aunque solo fuera aproximadamente, la composición del suelo. En general nuestros suelos son fértiles, pero raramente bien compensados; así por ejemplo, en los alrededores de la Capital Federal se requieren abonos ricos en calcio y fósforo, y raramente en potasio y nitrógeno.
2) Debe procurarse usar siempre abonos completos, vale.decir, que proporcionen al suelo todos los elementos indispensables, en las debidas proporciones, pero sin omitir ninguno. Así per ejemplo, un suelo rico en potasio y pobre en los demás elementos, le es muy conveniente una abonadura con guano de aves marinas, o bien una mezcla de superfosfato de calcio y sulfato de amonio.
3) Cuando se requieran efectos rápidos será preciso emplear abonos químicos, o en caso de no disponer de ellos, abonos orgánicos de rápida asimilación. El máximo efecto se logra cuando se disuelven en agua y se aplican en forma de riegos al pie de las plantas y evitando que lleguen al follaje.
4) Cuando se desee una asimilación lenta o progresiva, se dará preferencia a los abonos de origen orgánico.
5) Se abonarán plantaciones establecidas distribuyendo los abonos alrededor de las plantas, pero de manera que queden alejados del pie de las mismas unos 30 centímetros, si se trata de matas de poco porte, de 50 centímetros cuando se trata de matas altas o arbustos, y de 1 a 5 metros, cuando se trate de arbustos grandes o árboles.
6) Al comienzo de un cultivo las abonaduras se harán, preferentemente, un mes antes de la siembra.
7) Es siempre preferible abonar de menos que de más; mpre quedará tiempo para ir incorporando gradualmente nuevos abonos.
8) Cuando se trate de abonos químicos se procurará adquirirlos en casas responsables, que garanticen su pureza y eficacia. Conviene más adquirirlos sin mezclar y realizar la combinación, cuando ella fuese necesaria, por cuenta del propio interesado y poco antes de su aplicación.
9) Antes de efectuar la mezcla de dos o más abonos se averiguará si tal procedimiento está permitido;representa un gráfico fácil de comprender que se refiere al punto tratado. •
10) Los abonos, cualquiera sea su naturaleza y origen, no deberán dejarse nunca a la intemperie ni en lugares húrnedos. Los estiércoles se conservarán en estercoleras de mam-postcría; el guano, el nitrato de sodio, el nitrato de potasio, el cloruro de potasio y, en general, todos.los abonos orgánicos y químicos nitrogenados, serán conservados en lugar cerrado y seco para evitar que pierdan sus propiedades fertilizantes.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter
Viernes, Febrero 06th, 2009 | Author: admin

Dosificación de abonos.—Es un error creer que cuanto más se abone una tierra más ha de producir y mejores serán los resultados obtenidos. Si una plantación, por ejemplo, rinde más con 100 kgs. de determinado abono que con 50 kgsv puede dar rendimientos menores si la dosis se eleva a 300 kgs., pues el exceso puede obrar en tai caso como factor negativo. Esto nos explica que un abono debe ser aplicado al suelo en dosis convenientemente medidas, o dicho en otras palabras, en las cantidades justas. Se preguntará el lector: ¿y cómo saber cuáles son las cantidades justas? Para contestar correctamente a esta pregunta deberíamos entrar en un campo de verdadera ingeniería agronómica, vedado en la mayoría de ios cases al aficionndo y al hombre práctico. Escuetamente traducida, la fórmula no es complicada: la tierra posee, digamos por ejemplo, 10 kg. de potasio; la plantación, hasta su completo desarrollo, requiere 15 kg. Habrá por lo tanto un déficit de 5 ks>. que deberá ser proporcionado en forma de abonos. Si el sulfato de potasio posee, según la tabla insertada más arriba, 50 kg. de potasio cada 100 kg. de la sal, una simple regla de tres nos indicará que incorporando al suelo 10 kg. habremos logrado los 5 kg. deficitarios de potasio. El mismo razonamiento es válido para los otros elementos biogenéticos, fósforo, nitrógeno, calcio, etc.
Comprenderá el lector, siguiendo con esta teoría, que deberá conocer la composición química del suelo y la de la plantación, pues solo asi llegará a los resultados apetecidos. Ambos procedimientos escapan a las posibilidades del cultivador, al que no quedará más remedio que valerse de sistemas menos racionales, pero más a su alcance. La práctica, basada en la observación diaria, la lectura de textos especializados y la prudencia combinada con el razonamiento, serán los mejores consejeros y el “instrumento” más valioso con que podrá contar a su favor.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter
Viernes, Febrero 06th, 2009 | Author: admin

Aplicación y distribución de los abonos.—Es necesario que los abonos se apliquen bien pulverizados. Una buena práctica es tamizarlos antes de realizar la mezcla con el suelo. Cuanto mayor sea el grado de división de un abono, mayor será también su acción por cuanto reaccionará más rápida mente con los reactivos de la tierra, y llegará más fácilmente a las raíces de las plantas.
Los abonos que por su estructura no permitan el tamizado, se distribuirán lo más uniformemente posible antes de la siembra o plantación. La mejor época para distribuir un abono mineral, o uno orgánico concentrado, es después de labrado el suelo y antes de ser rastrillado; se distribuirán al voleo y acto seguido se los enterrará levemente mediante una rastrillada o rodillada. El mejor momento es cuando no hay viento, ni demasiado calor, antes de una lluvia y por la tarde; debe evitarse realizar esta labor después de un riego o de una lluvia, lo mismo que por la mañana en épocas calurosas.
Los fertilizantes que deben cumplir una función enmendadura, se distribuirán en el terreno a tratar formando montones, los que luego se desparramaran lo más uniformemente j/wible; realizada esta tarea, se los enterrará en el espesor da tierra que sea conveniente.
Los abonos que deban aplicarse en un terreno plantado, se distribuirán alrededor del pie de las plantas, pero no inmediatos sino formando una corona cuyo diámetro depende del desarrollo radicular de la especie cultivada. Se trata con ello de que -sean las raíces quienes vayan’en busca de los elementos nutritivos, y no que éstos se pongan en contacto con las raíces, pues podrían ocasionarles quemaduras o intoxicaciones.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter
Viernes, Febrero 06th, 2009 | Author: admin

Entre los abonos del segundo grupo —inorgánicos— suelen usarse en jardinería los que han sido incluidos en el cuadro que sigue:
Abono Dosificación Nltróg-, Fósforo Potatlo Calcio Aslmllac.
Salitre (nitratita)  .. 0,15-0,40 15,50   3,00   4,50   0,60 rápida Nitro (salitre potásico) 0,15-0,40 15,00    -   13.00    -Superfosfato de calcio
simple   ……… 0,30-0,60    -   16,20    -   29,00     „
Sulfato de potasio .. 0,10-0,15 – - 50,00 -Cloruro de potasio .. 0,15-0,40 – — 52,00 -Sulfato de amonio . . 0,20-0,50 22,00 — – -Escorias Thomas …. 0,50.1,50    -   17,00    -   45,00    „
Cal viva ………. 1,50-5,00    —      -      -   30,00progresñra
Cianamida calcica … 0,15-0,30 22,00    -     -   55,00 rápida
Kainita   ……….. 0,40-1,50    -      -   15.00    -   lenta
Nitrato de calcio … 0,20-0,50 13,00    -      -   15,00 rápid»
Las primeras cifras correspondientes a la columna “Dosificación” se refieren a las cantidades normales de aplicación; las segundas, a las máximas permitidas, (ambas están dadas en kilogramos por hectárea).
En la columna “Asimilación” se incluye la forma en que son tomados los elementos nutritivos por los vegetales. En caso de abonos rápidamente asimilables, el proceso comienza en un plazo muy breve; en los que sen de asimilación progresiva el plazo es largo al comienzo, pero luego se acelera progresivamente; en los de asimilación lenta, perdura por varios meses.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter
Sábado, Diciembre 06th, 2008 | Author: admin

Arbolillos y arbustos
La vegetación de un jardin puede dividirse, a grosso modo, en las cinco categorias siguientes: Céspedes, Matas, Arbustos, Arbolillos y Arboles. Los arbustos y los arbolillos representan la transición entre lo más pequeño y lo más grande.
Largo v tedioso sería el hacer una descripción de todos los arbolillos y arbustos que pueden incluirse en los jardines. El número sería tan elevado que nos veríamos en la obligación de escapar al tema central. Por esta causa, más que una descripción de cada una de las especies que interesan, haremos una cita de las mismas, por orden alfabético, clasificándolos de acuerdo a una de sus características principales: el follaje.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter
Sábado, Diciembre 06th, 2008 | Author: admin

Estatuas y otros adornos del jardín. La estatuaria de los jardines deberá siempre planearse con mucha prudencia. Hemos conocido jardines que más que tales se asemejaban a museos. Y para peor de males la mayor parte de las obras eran burdas imitaciones cu cemento armado de obras clásicas. El efecto es realmente chocante. Es muv fácil que caigan en ello descendientes de los peninsulares itálicos. La herencia de los majestuosos jardines italianos tienen en ellos gran influencia, mas no comprenden que lo clásico ha pasado, los tiempos cambian y todo lo que quiera asemejarse a un otrora mejor hace caer sin querer en la cursilería.
La estatuaria de un jardín ha de ser lo más simple posible, dependiendo ella de la importancia de ese jardín. Si se posee un mármol bueno, se le destinará un lugar de honor. Si no se dispone más que de una imitación o de una estatua modesta, ella deberá ser ubicada disimuladamente, aunque proporcionándole el marco que su falta de ostentación merece.
En un jardín de medianas o reducidas dimensiones no recomendamos estatuaria alguna. A lo sumo podrá permitirse uno que otro de esos vistosos enanitos que suelen encontrarse en el comercio del ramo pero, en lo que a nosotros respecta, no lo aconsejamos.
Como adornos complementarios de un jardín pueden indicarse los relojes de sol, bebederos para pájaros del tipo que se encuentran en nuestras plazas y paseos públicos, bancos de madera, de mármol o de material, pajareras, pequeños palomares con aspecto de pagodas en miniatura, etc. No nos arriesgamos a recomendar nada especialmente porque consideramos que ello debe quedar más que todo a criterio del interesado.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter
Sábado, Diciembre 06th, 2008 | Author: admin

Un jardín, hasta el más modesto, debe tener nn camino; a medida que aumenta su tamaño, crecerá proporcionalmcnte él número y el tamaño de sus caminos.
Nunca deberá construirse un camino de tierra: es antiestético, difícil de mantener y sucio. A lo sumo podrá permitirse en concepto de senda de algún rincón que imite lo agreste.
Todo camino deberá ser realizado sobre cimiento compacto. Deberá ser duro, un verdadero pavimento.
Algunas veces se construyen caminos de arena. Si bien poseen la ventaja de su baratura y de asimilar rápidamente el agua de lluvia, no son recomendables. Resultan incómodos al paseante, deben ser emparejados constantemente, producen un efecto poco atractivo y deben reponerse con frecuencia.
La liarnada entre nosotros “granza”, que es ladrillo fraccionado en porciones muy pequeñas, la grava o “canto rodado” y los guijarros en general, pueden ser considerados como constituyentes de un pavimento muy decorativo. Otro tanto puede decirse del polvo de ladrillo apisonado.
El pavimento de cemento armado formando un solo block, es práctico pero poco estético. El de ladrillos enteros dispuestos de muy distintas maneras con el objeto de formar varios tipos de dib ujos, ofrece muy buen aspecto pero resulta poco económico; además presenta la desventaja de tener que limpiarse con frecuencia para evitar que se apague su tono rojizo característico, y el de permitir que crezca en su superficie musgo (en lugares húmedos) o plantas silvestres entre los espacios libres.
Los pavimentos realizados con lajas de piedra son, en nuestro concepto, los más indicados para todo tipo de jardín. Dejando separaciones adecuadas entre las lajas y sembrando césped entre ellas, permiten obtener los más variados efectos decorativos y son, además, prácticos desde todo punto de vistaEn la figura se han representado algunos de los dibujos que pueden lograrse.
En contra del pavimento de piedra podría alegarse que es poco económico. Si tal resultase, la solución es fácil: reemplazar la piedra natural con lajas artificiales de cemento armado, La confección de estas lajas no puede ser más sencilla, debiendo fabricar para ello el molde (de madera o cintas flexibles de hierro), preparar una argamasa compuesta de tres partes de arena por una de cemento pordand, vertirla dentro del molde de manera que no lo llene completamente, dejar que se endurezca un poco, y por último rellenar el molde hasta el tope con una mezcla constituida por dos partes de arena fina por una de cemento blanco. Esta última mezcla, si se desea, puede ser combinada con anilinas apropiadas para dar a las lajas algún tono determinado. En la figura se ha representado esquemáticamente todas estas operaciones para facilitar su interpretación.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter