Viernes, julio 06th, 2012 | Author:

“Recibí muchos regalos, y las plantas entonces agradecían… era evidente”, resume Silvina, quien piensa que los jardines, por su naturaleza vital, son como las estaciones, siempre cambiantes. Hasta hoy se pregunta si el saber cuidarlos se trata de magia o de un don que se hereda de algún ser o familiar muy cercano. Cualquiera sea la respuesta, la dueña de este jardín ha tenido, además de su dedicación y trabajo, aliados entrañables: su abuela y madrina Mamama, de quien considera le viene su “gracia” para el cuidado de las plantas. A ella se suman la mirada y el consejo enriquecedor que como paisajista siempre le aporta su hermana Sofía; los cuidados de Alcides, también con su “mano verde”, oriundo del Chaco paraguayo; e incluso las aves, cuando sorprenden con alguna semilla que deciden plantar y este acto es bienvenido en lugar de ser “corregido” de algún modo.

Categoría: Jardineria
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario » Log in