Lunes, junio 18th, 2012 | Author:

La R. eglanteria, vulgarmente conocida como mosqueta y pariente de R. canina, fue introducida en el sur de Argentina, nadie sabe exactamente cuándo, y durante muchos años se consideraba como una maleza invasiva, quizá bonita, pero muy molesta para los campesinos, ya que ahí  brotaba hasta en las pasturas siendo difícil de desarraigar. Sin embargo, recientes estudios científicos en Dinamarca sobre este tipo de rosa silvestre comprobaron que, gracias al consumo diario de la infusión hecha de los escaramujos, y al consumo del dulce de su fruto, un alto porcentaje entre un grupo de pacientes con osteoartritis pudo dejar de tomar 1 analgésicos por completo. Ahora en nuestro Sur se recolectan los escaramujos para la exportación a Alemania y otros 5 países europeos.
La R. laevigata, con sus simpáticas flores blancas de cinco pétalos, se considera indígena en Norteamérica, aunque procede de China. Una posible explicación de cómo se encuentran estas rosas en América podrían ser las expediciones chinas que recorrieron varios mares del planeta en el siglo XV, llevando a bordo flora y fauna nativa. Según esa teoría, así se explica la existencia de la R. laevigata en Carolina del Sur, y también la presencia en Sudamérica de gallináceos de variedad asiática. Una hija preciosa es la R. Anemonoides’, también de cinco pétalos, y su sport (mutación espontánea de una rama de la planta que después puede reproducirse por injerto), ‘Ramona’.

Categoría: Rosa rosales
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