Lunes, mayo 14th, 2012 | Author:

Desde hace ya varios años las herbáceas ocupan un lugar preponderante dentro de los jardines, por su aspecto más natural y suelto, por marcar las estaciones con sus cambios y gracias a una de sus mayores virtudes: la de prevalecer año tras año y crecer sobre sí mismas. Esta última virtud en algunas especies se ha convertido en defecto debido a su carácter invasivo. ¿Cuándo deja de ser una virtud y se transforma en un defecto el crecimiento de una planta?
No todas las herbáceas crecen de la misma manera, algunas lo hacen de forma rastrera y generan estolones que van enraizando a su paso; otras, desarrollando plantitas en los extremos de las varas florecidas, y otras simplemente crecen engordando su mata o superficie cada año.
Para poder emplearlas sin riesgo de que crezcan desmesuradamente y se salgan de control, lo más importante es conocer las características de cada una y aprender cómo combinarlas y usarlas para aprovechar al máximo sus beneficios.
Como punto de partida debemos saber que una planta crecerá con el mayor vigor cuando se encuentre en las condiciones ideales de cultivo (que como es obvio varían de acuerdo a cada especie), o sea: al sol o a la sombra, en suelo seco o húmedo, etc. Una vez que todas las condiciones estén dadas, cada año la planta demostrará con creces su poderío.
A continuación les presentamos una selección de estas especies.

Categoría: ADORNOS DEL JARDIN
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