Sábado, diciembre 26th, 2009 | Author:

Las carpidas y las escardas son necesarias para que no se encostre el suelo y para suprimir al mismo tiempo los yuyos que pudieran aparecer.
Las abonaduras y los riegos, tal cual se ha indicado en otros párrafos, no deben ser olvidadas si se desea obtener rosales vigorosos, lozanos y floríferos.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario » Log in

 Guias Locales
 Comunidades
 Andalucía
 Aragón
 Asturias
 Baleares
 Canarias
 Cantabria
 Castilla La Mancha
 Castilla y León
 Cataluña
 Extremadura
 Galicia
 La Rioja
 Madrid
 Murcia
 Navarra
 País Vasco
 Valencia