Martes, abril 28th, 2009 | Author:

La manera más sencilla de multiplicación es la que se practica por medio de los bulbos. Estos se plantarán durante la primavera a un metro más o menos de distancia entre sí, procurando que queden soterrados completamente a unos cuatro centímetros de profundidad. La manera más práctica de actuar es ¡a de abrir un hoyo de unos 40 centímetros de profundidad, el que se rellenará con unos 20 centímetros de estiércol ya fermentado y seco y unos 10 centímetros de tierra negra; en el centro de este hoyo se colocará el bulbo con el cuello dirigido hacia arriba y por último se cubrirá con una capa de tierra fina,
Cuando aparezcan los brotes deberán ser protegidos contra las heladas, cubriéndolos con paja o pequeñas techumbres. Los riegos deben ser copiosos, siendo conveniente ahuecar algo alrededor del tronco, a fin de formar una pequeña zanja que servirá de palangana para acumular el agua.
En las variedades de mayor porte será necesario hacer la plantación algo más profunda (a unos 15 centímetros) y practicar el tutoraje de las plantas; esta operación no conviene hacerla cuando las plantas están desarrolladas porque podrían lastimarse sus raíces y tuberculosos; debe tenerse, pues, la precaución de realizarla junto con la siembra.

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