Viernes, marzo 06th, 2009 | Author:

La destrucción del encostre o capa superficial endurecida del suelo, favorece la aerenrión del mismo y con ello la producción de importantes fenómenos biológicos y químicos necesarios para la formación de una “buena tierra”. Al mismo tiempo evita la excesiva evaporación del agua del suelo, factor que debe tenerse especialmente en cuenta cuando la provisión d agua es insuficiente.
El momento adecuado para proceder a carpir estará regulado con la formación del encostre del suelo o con la aparición de malas hierbas. La operación es simple, y no requiere más cuidados que limitarse a trabajar a una profundidad no mavor que la que ocupa la capa que debe destruirse. Una profundidad exagerada pondría en peligro el sistema radicular de los vegetales cultivados.

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