Miércoles, marzo 25th, 2009 | Author:

De acuerdo a la forma que afecta a las flores, los crisantemos se han agrupado en: ligulados, tubulados, alveolados, carenados, laciniados, recurvados c incurvados. Todas estas denominaciones responden a la forma que adoptan sus “pétalos”.
El crisantemo es poco exigente respecto a la calidad del terreno pero es necesario que el mismo presente ciertas cualidades de riqueza, estructura y permeabilidad. Cuando se cultive a plena tierra se procurará que la misma sea profunda, substanciosa, permeable y rica en humus; la tierra llamada “negra” seria la más indicada. Cuando se cultive en macetas se empleará la misma tierra pero bien adicionada y mezclada con resaca.
Cuando la tierra no presente las condiciones favorables a la planta se la deberá modificar o “enmendar” de acuerdo a lo que ya se ha dicho en capítulos anteriores. Así por ejemplo, a una tierra arcillosa se le agregará arena; a una pobre en calcáreo, se le incorporará cal, mármol o polvo de huesos; a una que tenga carencia de potasio, se la podrá mejorar mediante cenizas de madera a razón de 5 a 6 kilogramos por metro cúbico. En todos los casos la preparación deberá realizarse con un par de meses de anticipación 3 la siembra o al trasplante.

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